Los conquistadores y la búsqueda del oro

 

El objetivo primordial de la conquista española y portuguesa consistió en la explotación de metales preciosos para colocarlos en el mercado europeo. El espíritu de la cruzada, la divulgación del cristianismo, el ansia de fama y de gloria de los conquistadores -hijos del despertar renacentista-fueron factores que ayudaron, pero no imprimieron a la conquista su característica esencial e histórica. Menos valederos son los argumentos que esgrimieron los cronistas de la época para justificar la sed de oro: civilizar al indio "subhumano y débil mental" y salvarlo de la poligamia, la sodomía y el canibalismo. Por el contrario, el análisis científico de los hechos, basado en documentos y pruebas relevantes, demuestra que los objetivos básicos de los españoles y portugueses fueron la conquista de oro, tierras y mano de obra indígena. Lope de Vega lo dijo en su momento: "So color de la religión, van a buscar plata y oro, del encubierto tesoro".

Desde las primeras cartas de Colón se evidencia que la conquista de América se hizo bajo el signo del dinero, esa celestina universal, como diría Shakespeare. En 1500 es, Colón escribía desde Jamaica a la reina Isabel: ¡cosa maravillosa es el oro: quien tiene oro es dueño y señor de cuanto apetece. Con oro hasta se hacen entrar las almas al paraíso cerrar! En carta al papa Alejandro VI. Colom prometía 50.000 infantes para rescatar el Santo Sepulcro, calculando que en el nuevo mundo proporcionaría más de 100 quintales de oro al año en carta del 15 octubre de 1524, Hernán Cortés, informaba al rey que los dineros invertidos iban a rendir más de 100.000% de ganancias, debido a la gran cantidad de oro y mano de obra para explotarlo que existía en México. Frailes jerónimos comunicaban al rey en 1512 que de 500 a 1000 hombres que van, no conocen estando allá sujeción a Dios cuando más a vuestra majestad, han gastado cuanto tenían por ir a venir cargados de oro.

El itinerario de los conquistadores muestra claramente que la finalidad de los españoles y portugueses era encontrar oro y plata. Cuando los yacimientos de oro de las islas del Caribe se agotaron, la conquista se desplazó a México, luego a Colombia y, finalmente, a Perú y Chile. Agotada la producción de oro en la isla La Española, los conquistadores pasaron a México: "en trance de extinción la riqueza aurífera y la mano de obra el descubrimiento de nuevas tierras surge como esperanza única y cada vez más fuertes".

En menos de una década, los españoles exploraron casi todas las islas del Caribe, especialmente Cuba, Jamaica, Puerto Rico y La Española. En 1513, Balboa avistó el pacífico. Durante la década de 1520 a 1530, se inició la conquista de México y Centroamérica. Y en la próxima, la de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Chile. Paralelamente comenzaba la conquista de Uruguay, Argentina y Paraguay, hasta la zona delimitada por el tratado de Tordesillas entre Portugal y España. Los portugueses, a su vez, habían comenzado la conquista de algunas regiones de Brasil, buscando denodadamente oro, que recién encontraron en abundancia en el siglo XVIII.

Como signo inequívoco de que los conquistadores buscaban oro y plata, los informes de esa época al rey versaban fundamentalmente sobre la cantidad de metales preciosos que arrebataron a los indios. La producción media anual de oro mexicano entre 1531 y 1537 ascendió a 72 millones de pesos, en contraste con los $ 120.000 que produjeron las Antillas. Otra de las zonas abundantes en oro fue Nueva Granada (Colombia). La producción de oro de Nueva Granada, que Haring reduce a la tercera parte de la cifra aceptada por Soetbeer, arroja, sin embargo, una media anual entre 1538 y 1560, de 71,9 millones de maravedíes.

El rescate del inca Atahualpa totalizó 5720 kilos de oro y 11.000 de plata. El reparto de los tesoros del Cusco ha sido estimado en 2537 kilos de oro y 35.212 de "plata buena". Según von Hagen, los primeros envíos de Pizarro al rey "valían más de 20 millones de dólares en metálico, y 20 veces más este valor en términos de moderno poder adquisitivo. Jamás en la historia habíase visto tanta riqueza junta en Europa". La mayor parte del tesoro incaico fue destruida no tanto por el desconocimiento de su valor artístico, como se ha dicho, sino fundamentalmente por su valor en metálico. Millares de objetos artísticos labrados en oro y plata fueron fundidos y convertidos en moneda para las arcas de la monarquía.

Según las estadísticas más autorizadas, la producción de oro y plata americanos entre 1503 y 1560 ha sido estimada por Soetbeer en 173 millones de dólares; por Lexis en 150 millones y por Haring en 101 millones.

La causa esencial de esta rápida recolección y producción de metales preciosos por el grado de adelanto minero-metalúrgico que habían alcanzado los aborígenes de América Latina. El desarrollo de las fuerzas productivas autóctonas permitió los españoles organizar en pocos años un eficiente sistema de explotación. De no haber contado con indios expertos en el trabajo minero resultaría inexplicable el hecho de que los conquistadores, sin técnicos ni personal especializado, hubieran podido descubrir y explotar los yacimientos mineros, obteniendo en pocas décadas tan extraordinaria cantidad de metales preciosos. En fin, los indios americanos proporcionaron los datos para ubicar las minas, oficiaron de técnicos, especialistas y peones, y aportaron un cierto desarrollo de las fuerzas productivas que facilitó a los españoles la tarea de la colonización.

Autor: Anónimo / aporte de nuestros lectores

 

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