La Conquista de los Mayas
(1524)

 

En 1523, Pedro de Alvarado salió de Ciudad de México a someter las regiones del sur. El capitán español fue acompañado por trescientos españoles y un número importante de indígenas tlaxcaltecas. El primer encuentro se produjo el 20 de febrero de 1524, a orillas del río Tilapa. Los señores quichés fueron destruidos por "los hombres de Castilla".

En marzo del mismo año, Alvarado mandó quemar a los jefes mayas en ciudad de Gumarcoaj, capital de los quichés, a la que puso fuego. Los testimonios aborígenes relatan la dramática lucha entre el príncipe Tecum Umán y el adelantado Pedro de Alvarado, conocido con el nombre de Tonatiuh (Sol), por sus cabellos rubios.

Relato Maya:
Y luego al otro día envió un gran capitán llamado Tecum a llamar a los españoles, diciéndoles que estaba muy picado, porque le habían matado a tres mil de sus soldados valientes. Y así que supieron esta nueva los españoles, se levantaron y vieron que traía al indio capitán Ixquín Nehaib consigo y empezaron a pelear los españoles con el capitán Tecum. Y el adelantado le dijo a este capitán Tecum que si quería darse por paz y por bien. Y le respondió el capitán Tecum que no queria, sino que quería el valor de los españoles.

Y luego empezaron a pelear los españoles con los diez mil indios que traía este capitán Tecum consigo. Y no hacían sino desviarse los unos de los otros, media legua que se apartaban luego se venían a encontrar. Pelearon tres horas y mataron los españoles a muchos indios. No hubo número de los que mataron, no murió ningún español, sólo los indios de los que traía el capitán Tecum y corría mucha sangre de todos los indios que mataron los españoles, y esto sucedió en Pachah.

Y luego el capitán Tecum alzó el vuelo que venia hecho águila, lleno de plumas que nacían de sí mismo, no eran postizas. Traía alas que también nacían de su cuerpo y traía tres coronas puestas, una era de oro, otra de perlas y otra de diamantes y esmeraldas. El cual capitán Tecum venia de intento a matar al Tunadiú que venia a caballo y le dio al caballo por darle al adelantado y le quitó la cabeza al caballo con una lanza. No era la lanza de hierro, sino de espejuelos y por encanto hizo esto este capitán.

Y como vido que no había muerto el adelantado sino el caballo, tomó a alzar el vuelo para arriba, para desde allí venir a matar al adelantado. Entonces el adelantado lo aguardó con su lanza y lo atravesó por el medio a este capitán Tecum.


Siguió su marcha el conquistador a Iximché; los señores cakchiqueles se aliaron con los españoles. Otros mayas, en cambio, se resistieron a la dominación de los extranjeros; pero a mediados de abril de 1524, Alvarado conquistó este señorío, junto al lago Atitlán.

Los anales de los cakchiqueles relatan que las reiteradas exigencias de oro y otros tributos colmaron la paciencia de los mayas, quienes huyeron de la ciudad de Iximché.

Relato Maya:
Luego Tunatiuh les pidió dinero a los reyes. Quería que le dieran montones de metal, sus vasijas y coronas. Y como no se las trajesen inmediatamente, Tunatiuh se enojó con los reyes y les dijo: "¿Por qué no me habéis traído el metal? Sino traéis con vosotros todo el dinero de las tribus, os quemaré y os ahorcaré".

En seguida los sentenció Tunatiuh a pagar mil doscientos pesos de oro. Los reyes trataron de obtener una rebaja y se echaron a llorar, pero Tunatiuh no consintió y les dijo:
"Conseguid el metal y traedlo dentro de cinco días. ¡Ay de vosotros si no lo traéis! j Yo conozco mi corazón!" Así les dijo a los señores.

Habían entregado ya la mitad del dinero a Tunatiuh cuando se presentó un hombre, agente del "demonio", quien dijo a los reyes: "Yo soy el rayo. Yo mataré a los castellanos; por el fuego perecerán. Cuando yo toque el tambor, salgan [todos) de la ciudad, que se vayan los señores al otro lado del río. Esto haré el día 7 ahmak (26 de agosto de 1524)". Así habló aquel "demonio" a los señores. Y, efectivamente, los señores creyeron que debían acatar las órdenes de aquel hombre. Ya se había entregado la mitad del dinero cuando nos escapamos.


El día 7 ahmak pusimos en ejecución nuestra fuga. Entonces abandonamos la ciudad de Yximchée, a causa del hombre-demonio. Después salieron los reyes. "Ciertamente morirá al punto Tunatiuh", dijeron. "Ya no hay guerra en el corazón de Tunatiuh, ahora está contento con el metal que se le ha dado."

Así fue como, a causa del hombre-demonio, abandonamos entonces nuestra ciudad el día 7 ahmak, joh, hijos míos!.

Pero Tunátiuh supo lo que habían hecho los reyes. Diez días después que nos fugamos de la ciudad, Tunatiuh comenzó a hacemos la guerra. El día 4 camey (5 de septiembre de 1524) comenzaron a hacemos sufrir. Nosotros nos dispersamos bajo los árboles, bajo los bejucos, ¡oh, hijos míos! Todas nuestras tribus entraron en lucha con Tunatiuh. Los castellanos comenzaron en seguida a marcharse, salieron de la ciudad, dejándola desierta.

En seguida comenzaron los cakchiqueles a hostilizar a los castellanos. Abrieron pozos y hoyos para los caballos y sembraron estacas agudas para que se mataran. Al mismo tiempo, la gente les hacia la guerra. Muchos castellanos perecieron y los caballos murieron en las trampas para caballos. Murieron también los quichés y los zutujiles; de esta manera fueron destruidos todos los pueblos por los cakchiqueles. Sólo asi los dejaron respirar los castellanos, y así también les concedieron [a éstos] una tregua todas las tribus.

El noveno mes después de nuestra huida de Iximché se cumplieron veintinueve años.

El día 2 ah [19 de febrero de 1525] se cumplió el vigesimonono año después de la "revolución".

Durante el décimo año [del segundo ciclo] continuó la guerra con los castellanos. Los castellanos se habían trasladado a Xepau. Desde allí, durante el décimo año, nos dieron la guerra y mataron a los hombres valientes.

Luego salió Tunatiuh de Xepau y comenzó a hostilizamos porque la gente no se humillaba ante él. Habían transcurrido seis meses del segundo año de nuestra huida de la ciudad [o sea de] cuando la abandonamos y nos fuimos, cuando llegó a ella de paso Tunatiuh y la quemó. El día 4 camey [7 de febrero de 1526] incendió la ciudad; a los seis meses del segundo año de la guerra lo ejecutó y se marchó de regreso.

El dia 22 ah [26 de marzo de 1526] se cumplió el trigésimo año de la revolución. Durante el transcurso de este año tuvo algún descanso nuestro corazón. Igualmente lo tuvieron los reyes Cahi Ymox y Belehé Qat. No nos sometimos a los castellanos y estuvimos viviendo en Holom Balam, joh, hijos míos!

Un año y un mes habían pasado desde que Tunatiuh arrasó [la ciudad], cuando llegaron los castellanos a Chij Xot. El dia 1 caok [27 de marzo de 1527] comenzó nuestra matanza por parte de los castellanos. Fueron combatidos por la gente y.siguieron haciendo una guerra prolongada. La muerte nos hirió nuevamente, pero ninguno de los pueblos pagó el tributo. Poco faltaba para que se cumplieran treinta y un años desde la revolución cuando llegaron a Chij Xot.

El día 9 ah [30 de abril de 15271 se cumplieron treinta y un años de la revolución. Durante este año, mientras estábamos ocupados en la guerra con los castellanos, abandonaron éstos a Chij Xot y se fueron a vivir a Bulbuxyá.

Durante el año continuó la guerra. Y ninguno de los pueblos pagó el tributo.

Quince meses después de haber aparecido (los castellanos) en Chij Xot, se introdujo el tributo a favor del capitán (Alvarado) por Chintá Queh. Aquí en Tzololá, el dia 6 tzíi (12 de enero de 1528), fue introducido el tributo.

Luego de estos acontecimientos, los territorios mayas de Guatemala perdieron su independencia. La capital, Santiago de Guatemala, se trasladó al valle de Almolanga (1727).

El capitán Alvarado se trasladó en 1534 al sur y pretendió participar en la conquista del imperio incaico. El Tunatiuh de México y Guatemala quería adueñarse del reino de Quito. Díego de Almagro se opuso a sus pretensiones y le entregó una importante cantidad de oro, con el fin de alejarlo.

La crónica aborigen recuerda: "Durante el transcurso de este año (1534), partió Tunatiuh para Castilla, haciendo nuevas conquistas en el camino. Entonces destruyó a los de Tautzumpan y los de Choloma. Muchos pueblos fue a destruir y a conquistar Tunatiuh".

Talvez parte del éxito de los españoles sobre los pueblos mayas se debió a que éstos, al igual que los aztecas, creyeron en un primer momento que aquéllos eran. dioses. Los anales de los cakchiqueles relatan:

Sus caras eran extrañas
los señores los tomaron por dioses
nosotros mismos, vuestro padre,
fuimos a verlos
cuando entraron a lximché.


A pesar de que en 1511 se produjo el primer contacto entre españoles y mayas, hubo otros en 1517 (expedición de Francisco Hernández de Córdoba), en 1518 (expedición de Juan de Grijalva) y en 1519 (expedición de Hernán Cortés).

Sin embargo, la conquista de los mayas de Yucatán la hizo Francisco de Montejo entre 1527 y 1546. Fue el hijo del adelantado Montejo, quien llegó a la provincia de los Cupules, al lugar de la antigua capital de los itzaes Chichen-Itzá; aquí entre sus ruinas fundó la primera Ciudad Real.

El dominio español fue una labor difícil, dada la resistencia que ofrecieron los jefes mayas, quienes, aunque divididos políticamente, no aceptaban el "pesado yugo de la servidumbre". El sector oriente de Yucatán (las provincias de Cupul, Cochúa, Sotuta y Chetumal) mantuvo su independencia hasta 1546, en que la coalición organizada por algunos jefes mayas fue definitivamente derrotada.

Carl Grimberg / Historia Universal

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